HIJO MÍO, ¿sabes que me deleito mucho en ti? Tu dedicación a vivir tu vida complaciéndome ha hecho que me regocije por ti con cantos. Cuando te oigo renunciar a las cosas de este mundo que sólo pueden traerte destrucción y muerte, Mi alegría se desborda. He escuchado tus oraciones, y me deleito en tu obediencia a Mi Palabra. Debido a que has renunciado a toda impureza, borracheras, juergas, lascivia, fornicación y adulterio, he llenado tu vida con Mi amor. En lugar de odio pecaminoso, contenciones, celos y arrebatos de ira, Mi alegría fluye a través de tu vida y Mi paz te rodea. Permite que el fruto de Mi Espíritu fluya de tu vida a otros, porque Mi amor te ha hecho más, mucho más, que un conquistador en la tierra. Nada podrá separarte de Mí debido a Mi gran amor por ti.
ZOFONIAS 3:17; GÁLATAS 5:16, 19‐25; ROMANOS 8:37‐39
Declaración de Oración
Soy victorioso en todo, Padre, gracias a Cristo que me ama.
Nada puede separarnos del amor de Dios: ni la vida ni la muerte, ni los ángeles ni los espíritus, ni el presente ni el futuro, ni los poderes de arriba ni los de abajo.

Publicar un comentario